Un Gozo Más Profundo
Escritura: “Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”- Romanos 14:17
Una buena noticia puede alegrarte el día. Un problema inesperado puede cambiar tu estado de ánimo en cuestión de minutos. Nuestras emociones suelen responder a lo que sucede a nuestro alrededor, pero el gozo que Dios nos da tiene un fundamento más profundo.
El Pastor Kevin enfatizó que nuestro gozo viene del Señor. Por medio de Jesús, hemos recibido salvación, acceso a nuestro Padre celestial y la presencia del Espíritu Santo. Estos regalos siguen siendo preciosos aun cuando nuestras circunstancias son difíciles.
Saber quién eres en Cristo cambia el lugar donde buscas fortaleza. Dios te ama. Has sido invitado a formar parte de Su familia. Puedes acercarte a Él en oración porque Jesús ha abierto el camino. Tu vida está sostenida por Alguien más grande que la situación que estás enfrentando.
Esto no significa que debas sentirte alegre en todo momento. El cansancio, la decepción y las lágrimas no borran tu relación con Dios. Su gozo puede afirmar tu corazón mientras tus emociones todavía están aprendiendo a descansar en Sus promesas.
Piensa en lo fácil que un momento difícil puede convertirse en el lente a través del cual ves toda tu vida. Una conversación frustrante comienza a opacar cada bendición. Una pregunta sin respuesta te hace olvidar las muchas maneras en que Dios ya ha sido fiel.
El Espíritu Santo nos ayuda a recordar lo que sigue siendo verdad. Nuestro Padre es bueno. Jesús es nuestro Salvador. Le pertenecemos a Él.
Permite que esas verdades sean el fundamento que sostiene tus emociones cambiantes. Puedes tener un día difícil y aun así tener un corazón firme en el Señor.
Oración: Espíritu Santo, recuérdame quién soy en Cristo. Afirma mi corazón en el amor del Padre y ayúdame a recibir la justicia, la paz y el gozo de Su reino. En el nombre de Jesús, amén.