Sigue Su Dirección

Lectura Bíblica: Romanos 8:14; Números 9:18–23

Cuando la nube se movía, los israelitas se movían. Cuando permanecía sobre el tabernáculo, ellos se quedaban. Su recorrido requería más que la capacidad de viajar. Requería prestar atención a la dirección de Dios.

Seguir al Espíritu Santo requiere ese mismo corazón rendido. Muchas veces queremos que el Señor bendiga una decisión que ya tomamos. Desarrollamos el plan, escogemos el momento y después le pedimos que lo haga prosperar. Pero caminar con Dios significa darle lugar para dirigir nuestros pasos.

A veces, obedecer significa avanzar cuando sentimos temor. Otras veces significa esperar cuando nos sentimos listos. Ambas cosas requieren confianza.

Esperar puede ser especialmente difícil cuando parece que otros están avanzando. Podemos sentir la presión de imitar la asignación de otra persona o de forzar una oportunidad. Sin embargo, la dirección que otra persona recibió no es automáticamente la instrucción de Dios para nosotros.

El Pastor Kevin enfatizó que debemos seguir la dirección del Espíritu Santo. Nuestra responsabilidad es escuchar y responder fielmente, aun cuando no entendamos todos los detalles.

Haz espacio para escuchar por medio de la oración y las Escrituras. El Espíritu Santo nunca te guiará en contra de la Palabra de Dios. Busca consejo sabio y piadoso cuando necesites ayuda para discernir tu siguiente paso.

No necesitas producir una experiencia extraordinaria para obedecer lo que Dios ya ha dejado claro. Perdona. Habla con la verdad. Sirve fielmente. Ama con generosidad.

Al rendirle las decisiones de hoy, confía en que Él sabe cómo guiar a Sus hijos.

Oración: Espíritu Santo, enséñame a seguir Tu dirección. Dame valor para avanzar cuando Tú me guíes y paciencia para esperar cuando sea necesario. Forma mis deseos por medio de Tu Palabra. Te rindo mis planes y mis tiempos. En el nombre de Jesús, amén.